EXPO M/2

(12 x) 30×20 cm. Máquina de escribir sobre lienzo. Expo M/2, Vevey, 1990.

El presente dosier resume mi actividad artística desde la primera exposición en 1989 hasta el presente año y, al margen de algunas piezas periféricas que se encuentran vinculadas a la pintura mediante registros particulares, se centra en el formato 30×20 cm y en su proporcional 146×97 cm. También están incluidos trabajos sobre papel, realizados en diferentes formatos, fotografías, textos que escribí para catálogos y publicaciones y una selección de emisiones del programa de radio Escuchando Jazz.

La pieza “30×20 cm” surgió a finales de los años ochenta al llevar los signos de la escritura desde su soporte físico habitual al lienzo, al teclear sobre la tela con una máquina de escribir, posteriormente montada sobre bastidor. El propósito no era sólo alcanzar la tridimensionalidad a partir de una hoja de papel a4 sino relacionar en una misma práctica las dos actividades gráficas. Adapté por necesidad el formato y adopté una proporción que me convenía consiguiendo una unidad autónoma que podía contener y admitir cualquier tipo de intervención: recreado simbólicamente el soporte tradicional de la pintura, el objeto resultante me permitiría desarrollar cualquier registro posible, establecer relaciones entre lectura y obra y posibilitar una serialidad basada en diferentes grados de comprensión, al margen de técnicas y estilos. Las referencias a la pintura así como al estampado son constantes y las telas serán siempre verticales.

Después de las telas escritas a máquina vinieron las serigrafiadas, otras más experimentales como la producida por una impresora de chorro de tinta (una misma línea impresa cinco veces), la inclusión de tejidos como en la bandera egipcia o aquellas que combinan intervenciones de máquina de escribir con collages; el carácter semiótico nunca ha abandonado al 30×20 cm ya que es parte de su lógica, tanto en el terreno de la aplicación técnica como en el de su comprensión teórica.

El “146×97 cm” proviene de la necesidad de desarrollar series en un tamaño mayor al 30×20 cm. Después de haber intentado algunos formatos sin concluyente satisfacción, busqué entre las medidas universales de bastidores y probé con éxito el 80 paisaje, proporcional al 30×20 cm con un exceso despreciable de 3 mm. Este formato me ofrece la superficie idónea dentro del tamaño medio para recibir cualquier proposición pictórica y en ella me encontré cómodo enseguida. Desde 2007 trabajo fundamentalmente con esta medida.